El prisma pangeísta es el criterio adoptado para la toma de decisiones prácticas. El pangeísmo propone una toma de decisión precedida por tres preguntas: ¿estoy cuidando? ¿Estoy cohabitando? ¿Estoy compartiendo? La respuesta de cada una de estas preguntas indica el rumbo de la acción, la pausa o la inacción y anticipa nuestras responsabilidades. Toda decisión pangeísta debe pasar por el prisma de las 3C.
¿Qué son las 3C pangeístas?
Las 3C son: cuidar, cohabitar y compartir.
Cuidar es el cómo de las relaciones; es el acto intencional de atender la armonía de las relaciones, orientando nuestras acciones a prevenir daños, reparar lo roto y fomentar vínculos que vitalicen la vida compartida. Es decir, es una ética de la relación.
Cuidar responde a la pregunta: ¿cómo trato lo que me vincula? ¿Cómo trato las relaciones? Implica evaluar la acción según su efecto en la relaciones; no pregunta quiénes están, sino cómo están.
Cohabitar es el dónde relacional; es el reconocimiento activo de que toda existencia acontece en un mundo compartido, donde toda presencia ocupa lugar, tiempo y recursos en común con otras existencias. Cohabitar es convivir en movimiento amable, es coexistir cuidando.
Cohabitar responde a la pregunta: ¿dónde ocurre mi existencia y con quiénes comparto ese dónde? Es una ontología situada de la convivencia; no pregunta cómo están, sino quiénes están, dónde y con qué límites. No evalúa la armonía de las relaciones (cuidar), sino que reconoce el hecho de compartir el mundo.
Compartir es la apertura de la relación; es la disposición existencial de apertura compasiva, solidaria y generosa, mediante la cual una existencia renuncia a la ilusión de cerrarse sobre sí misma y de ser autosuficiente, para dar y recibir sin apego ni apropiación.
Compartir responde a la pregunta ¿estoy abierto o cerrado? ¿Estoy permitiendo que lo que soy y tengo sea con otros, o me estoy cerrando sobre mí mismo? Es una disposición existencial de apertura; no pregunta cómo está la relación ni dónde ocurre, sino si permanece abierta o se cierra. No evalúa la armonía del vínculo (cuidar) ni identifica el escenario donde ocurre (cohabitar), sino que habilita la continuidad de la relación practicando la apertura, el desapego y la generosidad.
De este modo, las 3C constituyen un único prisma pangeísta: cuidar es cohabitar, cohabitar es compartir y compartir es cuidar.
Fragmento extraído del libro “Pangeísmo: el camino del árbol”.



